martes, 29 de mayo de 2012

PENSAMIENTOS DISONANTES Y CONTRAVENTORES EN UN MUNDO HOSTIL : EL MEJOR ANTIDOTO PARA LA FELICIDAD

Siempre he sido una mente que se opone a imposiciones, sobretodo sin son arbitrarias.
No pido afecto sino respeto. 
Esparzo mis sueños por el mar para reflejarme en ellos. 
Trastorno mi realidad porque solo me guió por utopías ( las utopías son futuras realidades...).
No escucho a la razón, solo me dejo llevar por la pasión.
Me gustan los hombres sin principios, porque con ellos es más fácil llegar hasta el final.
Cese de avivar mi alma con pretéritos y futuros perfectos, todo mi tiempo se conjuga en presente.
Hace mucho tiempo que deje de creer, ahora solo acepto y me resigno.
Por fin entendí la versatilidad de la vida, todo es un continuo cambio...
El amor que yo busco solo se alimenta de coincidencias, peligros y prohibiciones.
Quiéreme como soy pero no me preguntes jamás como soy...

viernes, 18 de mayo de 2012

EL VIENTO SOPLARA SU NOMBRE POR MI PIEL

El se auto engañaba, no paraba de repetirse a si mismo que ya no sentía el más ínfimo deseo hacia ella. 
En el momento que empezaba a sentir alguna pulsión animal por pensar en ella, recordaba todos sus defectos y los malos momentos que le había hecho pasar. 
Al fin y al cabo no podía olvidar que era una insoportable, caprichosa, manipuladora, egocéntrica y que por sus arrebatos de loca había sufrido mucho.  Desgraciadamente tampoco podía olvidar su risa, su sensualidad y voluptuosidad. No podía compararla con ninguna otra, ella era única e inigualable tanto para lo bueno como para lo malo. Ella era puro fuego, a su lado todas las demás eran cubitos de hielo. Pero no hay que olvidar que el fuego quema y es muy peligroso...
El sabía que miles de hombres anhelaban una noche de pasión con ella, pero a ella le encantaba rechazar a todos, se sentía poderosa, sin embargo seguramente a él lo aceptaría. A pesar de que ella lo insultaba e intentaba humillar sin cesar, sentía la misma atracción por él, que él hacia ella. Nadie lo entendía, ni ellos mismos, pero era más fuerte que todo, era como si tuvieran un imán...
Pero él había madurado, esta vez no se iba dejar llevar por sus instintos, no iba a volver a caer ante sus encantos, ya no quería arriesgar más por ella. No tenía sentido, además que le aportaba ella aparte de problemas, ella siempre le faltaba al respeto y no le trataba como él merecía, ella solo quería convertirlo en uno más de la innumerable lista de sus peleles, ningún futuro era posible, pero pensándolo bien quien puede concebir un futuro teniendo un presente junto a ella. Cierto que era una salvaje, pero una salvaje que le permitía sentir, vibrar y embriagarse y él estaba dispuesto a ser el domador que domestique a esa pequeña fiera, él conocía el modo de calmarla y extasiarla, al menos durante unas horas... 
El problema era que él se estaba reprimiendo, evitaba todo encuentro con ella, así no podría flaquear y no tendría arrepentimientos más tarde. 
Pero estaba confuso, como cualquier ser humano tenía dudas, era correcto refrenar esta pasión o al contrario debía dejar fluir sus impulsos más bajos? 
Quizás debería recordar que la mejor manera de vencer la tentación es caer en ella...