martes, 3 de enero de 2012

El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.

Nada me enerva más que las criticas poco constructivas e infundadas, desgraciadamente soy a menudo victima de ellas por ser poco convencional.
Mucho me temo que siempre habrá mentes estrechas y atrofiadas que solo sepan criticar, es algo innato en los seres humanos.
Voy a dar unos consejos para aquellos que pierden su tiempo criticando. 
Es demasiado fácil criticar a los demás, las personas somos diferentes, ni peores ni mejores. La diversidad ha sido uno de los factores que ha hecho evolucionar la humanidad. Aceptar y tolerar la diversidad es un acto de  inteligencia suprema. Cuanto más tolerante y generoso seas más capacidad intelectual tendrá tu cerebro. Criticar es un factor importante de pensamientos negativos que perjudican psicológicamente y físicamente. Para aquellos que pasan horas analizando los defectos de los demás, seria mucho más inteligente emplear todo ese tiempo  para observaros a vosotros mismos e intentar combatir vuestros propios defectos.  Cuando critiques a alguien, emplea el razonamiento inverso y analiza de forma honesta, sincera y valiente ese mismo defecto en ti. Tu mente obtendrá mayor amplitud  si la utilizas para auto analizarte y no para criticar al prójimo. 
No olvidéis que como decía Alphonse de Lamartine: " La critica es la potencia de los impotentes."

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