viernes, 18 de febrero de 2011

SUEÑOS FRUSTRADOS

Yo siempre quise estudiar diseño de moda, me hubiera encantado ser una prestigiosa diseñadora. Pero mi padre me quito rápidamente esa idea de la cabeza. Cada vez que le hablaba sobre esta pasión, me cambiaba de tema, no me quería ni escuchar, me decía que eso no era una profesión, que era un simple hobby y que además era algo frívolo y simple.
El siempre me alentaba para que estudiará ciencias políticas o al menos derecho como él. El es un político frustrado, al abandonar su país, casándose con mi madre y quedándose a vivir en Europa dejó escapar su sueño... Vio como sus mejores amigos, se convertían en senadores, gobernadores, alcaldes, etc... Creo que siempre se ha arrepentido de eso, es más, hoy por hoy sigue sin asimilarlo, fue el mayor error de su vida. No se le ocurrió nada mejor que proyectar su frustración en mi, en su hija primogénita.No sé como se las ingenió, pero consiguió traspasarme su predilección hacia el mundo de la política. Era muy cómico ver como una niñita de siete años decía sin titubear que de mayor quería ser política o diplomática, cuando todas las demás niñas de su edad soñaban con ser cantantes, actrices, modelos... La cuestión es que consiguió, lo que se propuso, me licencié en derecho y dentro de cuatro meses tendré un máster de política, espero que esté orgulloso de mi. La verdad, es que no son estudios fáciles, en los míticos momentos de todo estudiante, en los cuales te replanteas hasta tu propia existencia, yo le echaba en cara a mi padre, que él no me había permitido estudiar lo que yo quería, que me había coaccionado para estudiar lo que él me imponía. Pero él, siempre tiene respuesta para todo y me decía, que una vez que acabase con el derecho y las ciencias políticas, podría estudiar moda si tanto me gustaba... La verdad es que no me arrepiento, siempre le agradeceré que me haya mostrado el buen camino, porque estudiar derecho y ciencias políticas ha sido la mejor elección de mi vida. Pero siempre me quedará la espinita de la moda, el año pasado tuve la suerte de conocer personalmente a Jean Paul Gaultier,  quizás fue una señal para no desechar mi sueño de infancia.
Tenía un examen en Burdeos, de sistemas políticos de Europa del Este, no sentía ninguna devoción hacia esa materia, no había estudiado nada y además había dejado la compra del billete del tgv para el último minuto y obviamente cuando llegué a la estación me dijeron que no había plazas en segunda que tenía que viajar en primera. No me supuso ningún sacrificio y pagué con agrado los cinco euros más del billete. No obstante, cual fue mi sorpresa al ver que en mi mismo compartimento del tren, viajaba Jean Paul Gaultier, tiene una casa en San Juan de Luz y suele venir a menudo. El se dirigía a París y yo a Burdeos, San Juan de Luz era la segunda parada así que estábamos solos. Fue tremendamente cercano y humilde, se puso a hablar conmigo con mucha naturalidad, me preguntó que a donde iba, que hacía... Le pedí un autógrafo, pero no tenía ningún papel a mano, aparte de mis apuntes, así que le di la primera hoja de la materia que estaba estudiando, firmó, puso una dedicatoria e hizo un dibujo. Le había comentado que no había estudiado casi nada, así que me dijo que esperaba que su firma fuera una especie de amuleto y me aportará suerte en el examen. 
Dicho y hecho, no sé como lo hice pero saqué un notable en ese examen a pesar de no ir nada preparada.
Esta anécdota hizo que me replanteará  el soñar con estudiar moda... 

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