lunes, 22 de febrero de 2010

REFLEXIONES DESORDENADAS


Peor que la desesperación es el momento de insatisfacción profunda, cuando durante el transcurso de una circunstancia precisa , nos hemos concienciado de nuestra propia inferioridad bajo el efecto de desprecio a quemarropa de una o varias personas. Entonces una sola solución para sobrevivir : la avaricia y una suspicacia universal, algunas veces sin odio ni rencor...

Las palabras que no estamos dispuestos a escuchar y aquellas que no queremos pronunciar son mas silenciosas que el silencio. Afianzan la soledad, ahondan el vacío, caen en un abismo sin fondo, donde no producen ningún eco...

Querer convencer es un gran error. Tener la necesidad de creer es señal de debilidad. Abrete a todo el mundo y a todas las cosas, "como el árbol que es de todos los pájaros": acoge a todos pero no intenta retener a ninguno!


Todos los dragones de mi vida quizás sean simplemente príncipes que esperan a verme bella y valiente. Todas las cosas que me aterrorizan quizás sean cosas sin auxilio que tan solo esperan ser abroqueladas.



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